viernes, 3 de noviembre de 2006

Crítica | RELACIÓN MORTAL; Una tarta rancia que deja con las ganas

Si todas las películas fuesen buenas el cine se volvería un tanto aburrido. De todo tiene que haber, y parece ser que eso mismo se dijo a sí mismo el director Jonathan Darby a la hora de llevar a imágenes su ópera prima. Se lo tomó tan en serio que lo que salió fue ‘Relación mortal’ ('Hush'), uno de esos filmes que entretienen a base de idiotez en el desarrollo del argumento. Las oscarizadas Jessica Lange y Gwyneth Paltrow no se salvan en este pestiño, y es que deberían saber a estas alturas que para jugar a “suegras y nueras” y no hacerse daño hay que tener cerca a un director/guionista con un poco más de talento.

Jessica Lange en 'Relación mortal' (Jonathan Darby, 1998)

‘Relación mortal’, que se emitió ayer a las 22:00 en el canal Hollywood, muestra grandes parecidos con los telefilmes de sobremesa de Antena 3 TV desde su comienzo: Helen (Gwyneth Paltrow) acaba de casarse con Jackson (Johnathon Schaech), el chico perfecto, pero la madre de él, Martha (Jessica Lange), no es la suegra soñada. Después de un primer encuentro triunfal – Martha sorprende a Helen desnuda en la habitación de su hijo, y no en la habitación de invitados donde la decencia indicaba que la nuera debería estar, visión ante la que nuestra suegra favorita declara “me gustaría ver un poco menos de ti” –, Martha va rebelándose poco a poco como una madre controladora para Jackson y una suegra más que desagradable para Helen.

Una vez los tortolitos, con ella embarazada, se instalan en el rancho las cosas se salen de madre por momentos. Martha intenta convencer a su hijo de que no haga el amor con Helen durante el embarazo en un intento de apartarlos. Ni que decir que el chico muy inteligente no es, y pica. Más tarde la buena señora (una mujer creyente que acostumbra a confesarse en ausencia del cura en una iglesia que parece una maqueta) pega un alarido delante de un caballo con la esperanza de que el animal pisotee a su nuera pero, como los caballos no son tan fáciles de controlar como su hijo, la jugada le sale mal y lo próximo es provocarle el parto a la joven para quedarse con el niño y deshacerse cuanto antes de su molesta madre.

La película muy buena no apuntaba a ser utilizando el clásico argumento de la suegra enrabietada, que funciona (si es que lo ha hecho alguna vez) en un culebrón sin pretensiones y punto. La dirección del inexperto Jonathan Darby es poco inspirada y se nota demasiado que le faltan tablas al pobre hombre. A ratos incluso se hace incómoda, filmando a los personajes desde demasiado cerca sin dejar primero que el espectador los sitúe en el espacio. El guión (de Jane Rusconi y el propio director), salvando alguna frase con gracia, no vale un céntimo: no tiene ritmo, todas las escenas van unas detrás de otras sin más conexión que el hecho de pertenecer a la misma película, y encima en los momentos en los que la tensión se hace necesaria, la historia es tan fría y falta de sentimiento y sorpresa que el aburrimiento no tarda en llegar.

Jessica Lange no consigue divertir todo lo que debiera en un papel como el suyo. La actriz cae en ese punto perdido entre la mala de telenovela (la divertida) y la efectiva asesina de thriller (la temible), sin provocar ningún sentimiento y dejando indiferente al espectador. Peor todavía está Gwyneth Paltrow, que resulta igual de poco creíble con sus risitas de amante feliz y sus llantos de amante atormentada, sin llegar a estimular a la audiencia siquiera en la escena en la que su personaje vomita encima del jefe. Johnathon Schaech, estampando a su personaje el sello de “marido durmiente”, de esos que dan ganas de patear por no saber en qué década viven, parece demasiado ocupado sonriendo ante la cámara como para pedirle que resulte algo más convincente.

‘Relación mortal’ muestra por donde irán los derroteros demasiado pronto, justo cuando Jessica Lange le dice a Paltrow que “me parece una tremenda falta de consideración, jovencita, robarme a mi propio hijo”. El último tramo del filme divierte de malo que es, y por lo demás cabe señalar que la actriz Nina Foch (‘La torre de los ambiciosos’, ‘Espartaco’, ‘Los diez mandamientos’), con la suerte de aparecer poco en pantalla, les da mil vueltas a los protagonistas. ‘Relación mortal’ ni siquiera sirve para preparar a la gente frente a experiencias reales, ya que la lección más valiosa que ofrece es conocida por todos: si tu suegra hace una tarta “especialmente para ti”... ¡no pruebes bocado!

3 comentarios:

Anita dijo...

Hola,
Estoy intentando averiguar donde se rodaron los exteriores de ésta película. En especial me interesa saber donde está esa maravillosa casa que sale en el film.
Muchas gracias.
Saludos,
Anna M.
aromaguera@gmail.com

Susana Saez Vergara dijo...

Lo más triste es que ni si quiera se molestaron en indagar si es posible que la oxitocina se absorba vía ora, así que lo del pastel no hubiera funcionado.
Acabo de tener el "placer" de ver este bodrio de film.

Susana Saez Vergara dijo...

Lo más triste es que ni si quiera se molestaron en indagar si es posible que la oxitocina se absorba vía ora, así que lo del pastel no hubiera funcionado.
Acabo de tener el "placer" de ver este bodrio de film.