viernes, 1 de diciembre de 2006

Crítica | ARRESTED DEVELOPMENT; Una familia no muy ejemplar en un canal que lo es menos aún

Puedo entender que un canal público con una deuda de más de 7.000 millones de euros quiera deshacerse de una serie que no le es rentable (TVE-1 con ‘Perdidos’) y, para ello, se la ventile en tandas de 3 episodios. También puedo llegar a entender (que no compartir) la decisión por parte de un canal privado que sólo piensa en dinero, dinero y más dinero (Telecinco) de retirar a los cuatro capítulos otra serie que tampoco le es rentable (aunque ésta, ‘Vientos de agua’, sea de lo mejor que ha dado la ficción española en años). Lo que no puedo entender es que un canal digital, financiado por el dinero de sus abonados, emita la primera temporada de una serie y no haga lo mismo con las otras dos que la siguen. ¿Si pagamos no es también para que nos den lo que no encontraríamos en otro sitio?
Jason Bateman y Jessica Walter,
estupendos en 'Arrested Development' (2003-2006)

‘Arrested development’, creada por Mitchell Hurwitz, no es una serie que emitirían Telecinco o Antena 3. Si acaso La 2, pero para eso tendrían que buscar un hueco entre Florecientas y demás tonterías. No, ‘Arrested development’ no es la típica comedia de 25 minutos que se ve con los ojos cerrados y con la mente en blanco. Es bastante arriesgada, y si ha sobrevivido en Estados Unidos por tres temporadas es por ser buena, de calidad. ¿Qué cosas, no? En la FOX estadounidense (un canal generalista como ABC, CBS, NBC...) aguantó más que en la FOX española (digital o de cable, en ambos casos no precisamente gratuito).

‘Arrested development’, uno de cuyos productores ejecutivos es el director Ron Howard (‘El código Da Vinci’), narra, como dicen en los créditos de la serie, “la historia de una familia acaudalada que lo perdió todo y de un hijo que no tuvo más remedio que mantenerlos unidos a todos”. Podríamos dejarlo en que antes que acaudalada es disfuncional, pero la familia Bluth merece un análisis más a fondo.

Todo comienza cuando George Bluth Senior (un estupendo Jeffrey Tambor, nominado al Emmy en 2004 y 2005 por este trabajo) es arrestado en el episodio piloto. Los trapos sucios de su trabajo como cabeza de la empresa familiar se irán revelando como bastante más gordos de lo que parecen en un principio. Encarcelado el patriarca, su hijo Michael (perfecto Jason Bateman) toma el mando de la empresa y pasa a ocuparse a su vez del resto de la familia. Y no es tarea fácil. Ningún miembro de la familia Bluth, a excepción del adorable, preocupado e irónicamente serio Michael, pasaría el examen de conducta más elemental.

La madre de Michael, Lucille (una insuperable Jessica Walter, recordada por ‘Escalofrío en la noche’ de Clint Eastwood), dista mucho de ser toda una señora. Es ácida cuando mejor, pero en la serie vemos en ella otras caras mucho menos amables: es racista, homófoba, cruel e hiriente, además de alcohólica e insultantemente clasista (“¡Luz, ese abrigo cuesta más que tu casa! le propina a su asistenta en un capítulo, aunque acto seguido se vuelve hacia su hijo y rectifica con un “sólo es una broma, si ni siquiera tiene casa”). Lindsay (Portia de Rossi, que es más que una guapísima actriz), la hermana de Michael, es una inconsciente de campeonato y una “madre durmiente” que no sabe en qué curso está su hija (Alia Shawkat), aunque se ve superada por su marido, el “doctor” Tobias Fünke (David Cross), que parece luchar por el título al hombre más patético del mundo. El extraño y enfermizamente enmadrado Buster (Tony Hale) y el sinvergüenza Gob (Will Arnett), los otros dos hermanos de Michael, y el hijo de éste (Michael Cera), un adolescente que no tiene precisamente el don de la oportunidad, completan la galería de estrafalarios personajes de esta fantástica serie.

Los Bluth, residentes en un Orange County bastante más apasionante que el que se ve en ‘The O.C.’, no reportarán audiencias importantes a los canales de televisión, pero pueden presumir de no dejar indiferente a nadie que siga sus andaduras. ‘Arrested development’ es rápida (hay que tener los cinco sentidos a punto a la hora de ver un episodio de la serie), divertida, mordaz y tremendamente crítica, la típica producción que no sentaría demasiado bien a una familia burguesa norteamericana. Los guiones y el montaje son de los más ágiles que se hayan visto en televisión en mucho tiempo.

En la primera temporada aparecen en papeles episódicos actores como Liza Minnelli (divertidísima en la piel de Lucille Austero, amiga y eterna rival de Lucille Bluth), Judy Greer (la secretaria Kitty), Leonor Varela (que fue sustituida a mitad de temporada por la inferior Patricia Velasquez), Amy Poehler (la fugaz esposa de Gob), Julia Louis-Dreyfus (una peculiar abogada “ciega”) y Heather Graham (una profesora de ética que “adora a Saddam Hussein”). En la tercera entrega de la serie participa la oscarizada Charlize Theron, pero esto en España lo sabemos de oídas.

3 comentarios:

Seth Fortuyn (Diario de un Sociópata) dijo...

¿Sabes si a día de hoy ya se han doblado las otras dos temporadas? Porque estoy enganchadísimo a esta serie, y estoy tan acostumbrado al perfecto doblaje al castellano que se me hace raro verla en versión original.
Por cierto, Jason Bateman es DIOS en la serie... como con un simple gesto es capaz de decir muchas cosas.

Miguel Crespo dijo...

No lo se, pero espero que estén en ello porque el doblaje de la primera temporada es impecable (creo que se hizo en Galicia).

Si alguien tiene alguna información...

Luciano Sívori dijo...

¡Muy buena nota! Arrested Development es una de mis 3 sitcom preferida... y la notica de su proxima 4ta temporada me volvió a dar ganas de revivirla.

Ingeniosa, de ritmo rápido y personajes tan odiables que te terminan simpatizando. Me encanta esta serie!

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