sábado, 3 de febrero de 2007

Crítica | AQUÍ NO HAY QUIEN VIVA; Aquellos maravillosos episodios

El caso de ‘Aquí no hay quien viva’, la serie de José Luis Moreno, es un buen ejemplo a la hora de ilustrar la importancia de la paciencia en el medio televisivo. El nerviosismo patológico de los programadores se ha llevado ya tantas series por delante que de ponerme a confeccionar una lista de víctimas me podrían salir ojeras. Antena 3 TV tuvo el acierto de dar más de un par de oportunidades o tres a esta comedia de enredo y acabó viéndola convertida en su buque de salvación, durante temporadas la única arma efectiva a su alcance para hacer frente a la artillería pesada de Telecinco (‘Los Serrano’, ‘Hospital Central’). Ahora que la cadena de Fuencarral se ha hecho con parte de la productora de Moreno y que los guionistas y actores se han pasado al canal que un día fue la competencia, una nueva versión de la serie está ya en marcha, en plena grabación o a punto de comenzar. Se titulará ‘La que se avecina’, y les va a llevar mucho trabajo superar o siquiera igualar la original, que se reemite ahora de lunes a viernes en Antena 3 a las 16:00.
Los miembros del reparto de 'Aquí no hay quien viva'
en la tercera temporada

Las continuas repeticiones de la serie han acabado por cansar a muchos espectadores, y no es para menos. Pero lo cierto es que ‘Aquí no hay quien viva’ llegó a alcanzar niveles de calidad e ingenio en sus guiones dignos de mención. La prueba de ello es el capítulo emitido ayer, ‘Érase un canario’.

En el episodio, el excelentísimo presidente de la comunidad de Desengaño 21, Juan Cuesta (el estupendo actor y doblador José Luis Gil), se veía obligado a cuidar del canario del director de su instituto (Manuel Galiana). Una labor de apariencia tan mundana se tornaba en toda una aventura surrealista en la loca comunidad de vecinos. Pronto la hermana del bueno del señor Cuesta, Nieves (una a menudo desaprovechada Carmen Balagué, obligada a ser el espíritu de Loles León), comenzaba a obsesionarse con el cuidado del bicho, y entre los vecinos cundía el pánico ante el canto del molesto animal. En una de las escenas más disparatadas, las chicas de oro (las veteranas Mariví Bilbao, Gemma Cuervo y Emma Penella) o “la yihad maruja”, como se refería a ellas Diego (Mariano Alameda) en el episodio de ayer, intentaban envenenar al canario jeringuilla en mano, “La Hierbas” (una chispeante Isabel Ordaz) intentaba acabar con él acatarrándolo con un ventilador y la pareja formada por Belén (Malena Alterio) y Emilio (Fernando Tejero) intentaba pescar la jaula con una caña desde pisos más arriba. Un caótico pero muy logrado divertimento.

Es cierto que los niveles de caos pasaron a ser algo molestos con el avance de las temporadas. La marcha de algunos de los actores que mejor habían funcionado en sus personajes unida al palpable cansancio general del equipo por las tan comentadas y agotadoras jornadas de trabajo a las que se tenían que enfrentar, acabaron por hacer mucho daño al conjunto. Pero ahí quedan ‘Érase un canario’ y otros episodios como ‘Érase una fiesta’, ‘Érase un sueño erótico’, ‘Érase un caos’ o ‘Érase una grieta’. Pequeñas joyas del entretenimiento.

La marcha de algunos actores muy asentados le hizo daño a la serie, en efecto, pero sobre todo se la hizo a los espectadores. Aunque, una vez más, nadie podrá borrar de los capítulos en los que participaron a profesionales como Loles León (divertidísima en la piel de Paloma Cuesta en las dos primeras temporadas, papel que le valió un Fotogramas de Plata), que acabó “cayéndose” de la serie, y nunca mejor dicho, María Adánez (que pocas veces ha estado tan acertada en sus interpretaciones como lo estuvo protagonizando esta serie), Laura Pamplona o Diego Martín (entrañablemente patético en la piel de Carlos).

Incluso los actores episódicos estaban elegidos con acierto mayúsculo. En ‘Érase un canario’ aparecían Mariano Alameda (‘La noche de los girasoles’), una hiperactiva y tronchante Marta Belenguer (‘Camera café’, ‘7:35 de la mañana’), el veterano Manuel Galiana, César Camino (‘Hospital Central’, ‘Agitación + IVA’), Kike Díaz de Rada y Carla Pérez, una habitual de la publicidad en televisión. Otros de los más destacables invitados a lo largo de las temporadas fueron Vicenta N’Dongo, María Luisa Merlo, Jaime Ordóñez (ese divertido señor calvo que escopeteaba sus explicaciones técnicas a velocidad de vértigo dejando de piedra a las señoras del 1ºA), la graciosísima Amparo Pacheco, Enrique Navarro, Alberto Maneiro y Elisa Matilla.

También es cierto que hubo actores que nunca llegaron a encajar del todo en sus papeles (Santiago Ramos, en un papel de muy poca consistencia como él bien ha dicho en más de una ocasión; Daniel Guzmán, repetitivo y a veces cargante en un papel que le obligaba a hacer el tonto más de la cuenta; Sofía Nieto, una mala actriz) y que algunos actores que funcionaban acabaron dando vueltas sobre sí mismos sin llegar a ningún lado (es el caso de Malena Alterio y Fernando Tejero jugando al “te quiero - dejo de quererte - te vuelvo a querer pero no dejo de gritarte”), aunque pesan al final más los logros que los errores.

Ahora se dice que Tejero, el portero más famoso de la tele, y Luis Merlo, otro de los más carismáticos actores que pasaron por ‘Aquí no hay quien viva’, tampoco estarán en ‘La que se avecina’. En un canal como Telecinco, con programadores con los nervios a flor de piel, programadores neurasténicos, enfermos pero de veras, los responsables de esta nueva versión tienen buenos motivos para estar nerviosos. O los guiones están realmente trabajados o las termitas volverán a hacer de las suyas con el nuevo edificio. Y desde fuera (al menos por lo que a mí respecta) miraremos con lupa.

2 comentarios:

Jorge-play dijo...

Hola, yo soy o era un espectador fiel de aqui no hay quien viva,
Tengo que decir que nada en exceso es bueno, y eso es lo que paso con aqui no hay quien viva y con actualmente ''Escenas de Matrimonio'' Entre que ya cansa tantas peleas gritos e insultos y la ida de pepe ruiz y Marisa porcel, osea los miticos Pepa y Avelino, la serie ha pegado un para abajo muy considerable, la verdad que cada vez que veo la Serie Escenas de Matrimonio, pienso que los neuvos actores Para y Natalio ''Mari Carmen Ramírez'' y ''Manuel Galiana'' para mi gusto son demasiado sosos, les queda muy grande el papel hay que decirlo, y que esa pareja es nula, Jose Luis Moreno ha dejado irse a Pepe Ruiz y a Marisa Porcel a Esa Serie de Antena 3 ''La familia mata'' y ha tenido que conseguir dos personajes deprisa y corriendo.
Como comentaba, volviendo a aqui no hay quien viva, Para m igusto y para el gusto de mucha gente, los personajes que han estado desde el principio hasta el final en la cumbre ha sido, Jose Luis gil, Emma Penella, (odiosa en su papel) Gemma cuervo (su papel era de tonta) Marivi Bilbao, Malena Alterio, Luis Merlo y Pocos mas, Personages que no han estado en la serie todo el tiempo pero que han sido muy buenos, fueron, Nieves (Carmen Balagué) Isabel (Isabel ordaz)Paloma (Loles León) De Loles leon queria Yo hablar, se fue porque n oestaba contenta con lo que le pagaban en la serie, y se fue de la serie, esttuvo apunto de volver a la serie pero se fue a La Primera a protagonizar ''Fuera de Control'' En la serie se llamaba ''Mariví Martos'' Lo que quiero decir, es que en Aqui no hay quien viva pasó lo mismo que esta pasando es Escenas de Matrimonio, Entre que tanta guerra cansa, y entre ida de actores Natos y que aparezcan actores nulos, Ambas series se van llendo al Garete.
Saludos

Jorge ;)

Anónimo dijo...

Puedo estar de acuerdo con muchas cosas, pero con que Andrés Guerra sobrara o tuviera poca consistencia, desde luego que no. En lo que más estoy de acuerdo es que tanto Fernando Tejero como Luis Merlo son unos actorazos impresionantes. El tiempo lo ha demostrado ya: el primero arrasando en las pantallas, el segundo en los teatros. Malena y Fernando se han convertido en la eterna pareja del cine español: sea en una comedia (Al final de camino) o drama (5 metros cuadrados). Sea como fuere, sigo y seguiré siendo un fan enorme de la serie: cada poco me pongo un capítulo para alegrarme el día. Y no me aburre, porque es una perfecta caricatura de la sociedad española, de la que soy parte y de la que estoy profundamente enamorado con sus defectos y sus virtudes (no siendo español, por cierto).